Mariana Bernal

Palabras

En mi trabajo el CUERPO es el primer sensor. Una superficie fisica y emocional que anticipa que mirar, que indagar y desde donde hacerlo. Es el territorio donde las sensaciones y experiencias se registran antes de convertirse en idea, pensamiento e imagen, es el filtro sensible por el cual el mundo se me hace presente.

Desde alli aparece el cuerpo femenino en mi trabajo, lugar donde me siento comoda, lo conozco, es el mio. Antes fue receptor, ahora se convierte en soporte poroso para darle imagen a diversos aspectos humanos que me interpelan. Entiendo al cuerpo en toda su grandeza, el mundo entra y sale por el y es desde ese lugar que mis mujeres no se acomodan dentro de paradigmas cambiantes y caprichosos.

A lo largo de mi trabajo las mujeres avanzan, pero tambien se amparan. Me gusta pensar que el recorrido que hacen no es lineal; por el contrario, se expande desde un punto, como los circulos concentricos que guardan la memoria del crecimiento en el tronco de un arbol.

En las series de mi trabajo el cuerpo siempre esta presente, de diferentes modos y escalas. En este transito aparecen escenas cotidianas contenidas en pequenas capsulas arquitectonicas. Estos espacios funcionan como refugios de intimidad. En sintonia con la idea de la casa desarrollada por Gaston Bachelard, el espacio no es solo un contenedor fisico sino un lugar donde la memoria, el afecto y la imaginacion se sedimentan.

Entre presencia, refugio y ausencia construyo un relato personal, donde lo social, lo intimo y lo simbolico se entretejen.